postres de café
El
café es una de las bebidas más consumidas en todo el mundo, junto con el agua y
el té. Normalmente se sirve en el desayuno o después de la comida y se calcula
que se consumen 2.250 millones de tazas de café a diario.
Aunque
la forma más habitual de tomar el café es beberlo sólo o con leche, también se
utiliza mucho en la elaboración de postres, ya que les aporta un sabor y aroma
muy especiales.
En
esta ocasión hemos preparado una selección de postres sencillos elaborados con
café.
Tiramisú
Te
presentamos receta tradicional para hacer tiramisú, un delicioso postre de
origen italiano mundialmente conocido. Te detallamos paso a paso como hacerlo
para que puedas prepararlo fácilmente en casa.
Ingredientes:
- 600 gramos
de mascarpone
- 7 huevos
grandes
- 300 gramos
de bizcochos de soletilla
- 175 gramos
de azúcar
- 250 ml de
café recién hecho
- Cacao en
polvo para decorar
- Un chorrito
de licor (Opcional)
Preparación:
El tiramisú
es uno de esos postres que han traspasado fronteras y podemos encontrarlo en
casi cualquier parte del mundo, no sólo en Italia, su país de origen. Como
todas las recetas tradicionales, hay diferencias entre una y otra, las típicas
variaciones según la zona de la que provenga la receta. Esta que os mostramos a
continuación detallada paso a paso es una de las más comunes que puedes
encontrar, con una preparación totalmente tradicional. Nosotros vamos a
preparar un tiramisú en un recipiente rectangular de unos 40x25x7 centímetros,
si vas a hacer uno más pequeño, ten en cuenta que debes mantener la proporción
aproximada de los ingredientes para ajustarlos a tu recipiente. Vamos ya con la
receta.
Es
fundamental a la hora de hacer un buen tiramisú usar los bizcochos adecuados,
que en este caso son los bizcochos tipo Savoiardi, los más comunes de encontrar
en cualquier supermercado italiano. Son los bizcochos que aquí conocemos como
bizcochos de soletilla, y no son más que unos bizcochos finos y alargados (de
ahí su nombre en inglés, "lady fingers", "dedos de dama"),
hechos de huevo y que son muy esponjosos, con una leve capa de azúcar por
encima. Son ideales para preparar tiramisú por su capacidad de absorber líquido
sin romperse.
Empezaremos
haciendo el café, ya que necesitamos que esté recién hecho pero que se haya
enfriado antes de utilizarlo. Hazlo como lo suelas hacer, con tu cafetera, pero
es interesante que hagas un café más bien intenso, que le aporte ese toque de
sabor a nuestro tiramisú una vez esté listo. Se le suele agregar algún toque de
licor de forma tradicional, sobre todo si no van a comerlo los más pequeños de
la casa. Si quieres puedes añadir media copita de cualquier licor al café,
aunque el que se suele emplear es el conocido Amaretto. Una vez tengamos el
café listo, con o sin licor agregado, dejamos que se enfríe del todo mientras
seguimos con la preparación del tiramisú.
Vamos a
separar las claras de las yemas de los huevos, y las echamos en recipientes
diferentes. Las claras las metemos en la nevera para que se mantengan frías, y
las yemas las vamos a batir junto al azúcar, empleando unas varillas manuales o
una batidora con su accesorio de varillas. Una vez se mezclen bien, formando
una crema amarillenta, le agregamos el mascarpone y volvemos a mezclar lo mejor
posible, hasta que nos quede una mezcla homogénea. Intenta usar siempre un
mascarpone de calidad, ya que el sabor y la cremosidad de este ingrediente es
fundamental a la hora de preparar la crema del tiramisú.
Ahora cogemos
las claras de los huevos, agregamos una pizca de sal y montamos a punto de
nieve con unas varillas. Hay que hacerlo con paciencia y con movimientos
enérgicos envolventes, para que se monten bien, o usar una batidora de
varillas, lo que resulta más cómodo. Debemos dejarlas con una buena
consistencia, que se monten totalmente. Una vez las tengamos listas, vamos a
mezclarlas con la mezcla anterior de mascarpone, azúcar y yemas de huevo, pero
con suavidad, para que no se bajen las yemas montadas. Mezclamos bien para que
se quede la crema de forma uniforme.
Y pasamos ya
a montar el tiramisú, para lo que iremos colocando en el molde elegido una
primera capa de bizcochos, mejor con la parte que tiene azúcar hacia abajo.
Cuando tengamos el molde totalmente cubierto, echamos un poco de café por
encima de los bizcochos, para humedecerlos, pero sin que lleguen a empapar,
para que la base del tiramisú tenga consistencia. Encima echamos la mitad de la
crema que teníamos preparada, extendiéndola bien. Sobre la crema colocamos otra
capa de bizcochos, pero esta vez queremos que estén bien empapados en café,
para que queden blanditos. Y encima echamos el esto de la crema bien extendida.
Para acabar, espolvoreamos por encima una capa de cacao en polvo, que cubra
bien el tiramisú, y metemos en la nevera hasta el día siguiente, o al menos
unas 12-14 horas, para que se cuaje bien y quede perfecto. Y a disfrutar de
este exquisito tiramisú.
Mouse
de café.
Ingredientes
- Para 4
personas:
3 yemas de
huevo
3 cucharadas
de azúcar
4 cucharadas
de agua
175 ml. de
nata líquida
1 cucharada
de café soluble
Chocolate
blanco de cobertura
Chocolate
negro de cobertura
Unas hojas de
menta
Elaboración
Pon el azúcar
y el agua a fuego en una cazuela. Añade el café soluble, remueve y deja que se
disuelva el azúcar y el café. Deja que hierva 3 minutos.
Bate las
yemas con una batidora eléctrica de varillas y vete añádeles el jarabe
anterior, sin dejar de batir hasta que la mezcla se temple y esté esponjosa.
Por otro lado, monta la nata bien fría con la ayuda de unas varillas.
Mezcla las
yemas y la nata, vierte en 2 copas individuales e introdúcelos al frigorífico.
Ralla las dos clases de chocolate.
Sirve la
mousse y adorna con las virutas de chocolate y adorna con unas hojas de menta.
Flan
de café
2 tazas de
café
300 ml. de
leche
370 gr. de
leche condensada
4 huevos
menta (para
decorar)
Para el caramelo:
100 gr. de
azúcar
Elaboración
de la receta de Flan de café:
Para hacer el
caramelo, pon a fundir el azúcar en una sartén a fuego fuerte. Extiende el
caramelo en un molde. Reserva.
Bate los
huevos en un cuenco, añade la leche condensada y bate bien. Vierte la leche sin
dejar de batir. Prepara 2 cafés solos, agrégalos y mezcla bien. Vierte la masa
al molde y cocínalo al baño maría en el horno (previamente calentado) a 170º C
durante 40 minutos. Una vez haya cuajado, deja atemperar, desmolda y sirve.
Decora con una hoja de menta.
Consejo:
Una vez que
se compran huevos debemos guardarlos en el frigorífico inmediatamente y
preferiblemente en el departamento que está destinado a ese fin. Suele estar en
la puerta, una de las partes menos fría, además en un departamento aislado que
se mantiene seco y evita la contaminación cruzada con otros alimentos.
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